Es un criterio de diseño en el que los componentes claves de una instalación se trazan de manera redundante, de tal manera que la falla de un elemento no provoque la detención de los procesos de producción

Alcance:

  • Crea instalaciones más robustas, con menos tiempos de falla
  • Mejora la productividad evitando tiempos de producción detenida
  • Permite el mantenimiento preventivo sin detener la operación